Marketing digital: Una brújula para el emprendedor

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Por Lorena Aguirre Lavín

En tan solo diez años, la manera de relacionarnos con el mundo ha cambiado considerablemente. A titulo individual, hemos abandonado el entusiasmo que nos produjo la aparición de los primeros teléfonos móviles que nos permitían hablar con quien quisiéramos en cualquier parte del mundo para entregarnos con vehemencia a una conexión sin limites tras el nacimiento de los ‘smartphones’.

El nacimiento de Facebook, Twitter o Instagram ha contribuido a ello. En un principio todos querían utilizar esa ventana al mundo para contar a (des) conocidos todo lo que les pasaba por su cabeza y casas. Con el tiempo, ese uso ha evolucionado y, actualmente, las redes sociales también son utilizadas como medio de información y para conocer otras opciones de compra.

Durante esta década, las empresas también han ampliado horizontes y han pasado de utilizar el conocido como ‘marketing de guerrilla’ en el que cualquier lugar de transito (marquesinas de autobuses, pasos de peatones..) era bienvenido para hacer una exposición pública de las bondades del producto y ganar adeptos a utilizar todas las posibilidades que ofrece el mundo 2.0 para darse a conocer y tener una relación mucho más cercana con sus clientes.

Ahora, gracias a esta posibilidad, las compañía no tienen la necesidad de salir a la calle para fidelizar clientes. Desde sus páginas corporativas hasta sus perfiles por las diferentes redes sociales pueden dar a conocer sus novedades y/o hacer promociones, tal y como se hacía hace años únicamente en la calle.

Es por este motivo que para un emprendedor que está intentando transformar su idea en algo viable, es importante que, durante el proceso, tenga en cuenta el mundo 2.0. Cerrar la ventana a esta posibilidad en el momento actual es una sentencia final. Contar con estas herramientas no basta. Exige un trabajo continuo a la hora de actualizar contenidos e interactuar con el público. Además, de saber cuáles son las tendencias en ese momento a la hora de lograr el mejor posicionamiento posible.

La imagen de marca es, además, absolutamente necesaria. La empresa/emprendedor tiene que definir sus valores, qué es lo que quiere transmitir así como cuáles son sus objetivos. Cuidar hasta el mínimo detalle es imprescindible. Es más, en el caso de que algo se salga del camino estipulado, el gestor necesita poner en marcha un plan de crisis muy concreto y completo, que ha sido elaborado previamente, para salir airoso.

La publicidad también es diferente. Los anuncios en periódicos y revistas ya no son la única manera de llegar a la audiencia. Desde hace algunos años, se completa con ‘banners’ en medios digitales y con campañas en redes sociales (Facebook Adds, Adwords…) que tienen incluso hasta un mayor impacto en el público.

Por tanto, el marketing digital se hace indispensable en toda estrategia empresarial y, dentro de este campo, es necesario indagar en las diferentes ramas (SEO, SEM…) y conocer las tendencias para conseguir que nuestro (s) producto (s) llegue al mayor número de clientes posible.

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